Sobre esta propiedad
Situada a pocos minutos del centro histórico de Artà, esta finca rústica ofrece una ubicación tranquila y bien conectada con uno de los municipios con más carácter del noreste de Mallorca. La zona combina entorno natural, tradición mallorquina y proximidad a servicios, restaurantes y comercios del núcleo urbano.~~La propiedad se asienta sobre una amplia parcela de 81.977 m2, con viñedos, árboles frutales, palmeras y vistas al jardín. En el exterior destacan una piscina de nueva construcción de 25 m2, una terraza cubierta y una superficie de terraza de aproximadamente 120 m2, pensada para disfrutar del entorno con privacidad.~~La finca cuenta con 330 m2 construidos y 210 m2 útiles. Construida en 1905, conserva una fachada de piedra y elementos tradicionales como un molino, que aporta carácter a la propiedad. Actualmente se encuentra para reformar parcialmente, ofreciendo margen para adaptar los espacios a las necesidades del nuevo propietario.~~Entre sus características destacan la producción propia de vino con bodega activa, parking incluido con cinco plazas y la posibilidad de remodelar una antigua granja destinada al mantenimiento de animales. Por sus dimensiones, entorno y configuración, es una propiedad con potencial tanto como casa de campo como para desarrollar un proyecto vinculado al entorno rural.