Sobre esta propiedad
~Apartamento amueblado en Torrevieja pensado para quienes sueñan con levantarse cada día mirando al Mediterráneo, con la luz del amanecer entrando desde el mar y el sonido de las olas marcando el ritmo de la mañana. Este hogar combina vistas al mar, terraza amplia, piscina y un interior preparado para entrar a vivir, creando un entorno perfecto tanto como residencia habitual como segunda vivienda de descanso o inversión. Desde el primer paso, transmite esa sensación de “vacaciones permanentes”, donde la frontera entre trabajo, tiempo libre y verano se vuelve mucho más difusa.~~La vista al mar es el hilo conductor de la vivienda. Desde la terraza, el horizonte azul se convierte en el decorado principal de cada día: desayunos con el cielo despejado, comidas con el reflejo del sol sobre el agua y atardeceres en los que el cielo se tiñe de tonos naranjas y rosas mientras el mar se calma. Es fácil imaginar una mesa exterior con un par de sillas cómodas, plantas en macetas y alguna guirnalda de luces que, al caer la noche, convierten el espacio en un rincón mágico. Aquí apetece sentarse sin prisa, dejar el móvil a un lado y simplemente observar cómo los barcos se mueven, cómo cambia el color del agua y cómo la brisa marina refresca el ambiente incluso en los días más cálidos.~~La terraza no solo es un lugar de paso: se siente como una extensión natural del salón. Durante gran parte del año, funciona como segundo comedor, zona de estar y rincón de relax. Puede ser el escenario de desayunos tranquilos antes de ir a la playa, comidas familiares los fines de semana o cenas románticas con las luces de la costa de fondo. Cuando llegan amigos o familiares de visita, inevitablemente todos acaban saliendo a la terraza, atraídos por el mar. Es uno de esos espacios que se usan de verdad, que se disfrutan a diario y que convierte la vivienda en algo muy especial.~~La piscina del residencial añade otro nivel de disfrute a este apartamento. Tener la posibilidad de bajar a bañarse sin salir del complejo es un lujo que se integra en la rutina: chapuzones rápidos antes de comer, tardes enteras de sol y agua durante el verano, juegos con los niños o momentos de relax flotando sobre una colchoneta. Para quienes vienen de ciudades sin mar, la combinación de piscina y vistas al Mediterráneo es un sueño hecho realidad. Además, se convierte en un punto de encuentro natural con los vecinos, donde se forjan amistades, los niños se relacionan y el ambiente general del edificio se vuelve más familiar y agradable.~~Al entrar en la vivienda, la zona de día se organiza en torno a un salón amplio y luminoso que conecta fácilmente con la terraza. Es el espacio donde se desarrollan la mayoría de momentos cotidianos: tardes de sofá viendo una serie con la puerta abierta para dejar entrar la brisa, comidas con la familia, sobremesas largas al calor de una conversación tranquila, o simplemente ratos de descanso después de pasar la mañana en la playa. El hecho de saber que, a pocos pasos, tienes la terraza y las vistas al mar hace que incluso los días de invierno se sientan especiales.~~La cocina independiente ofrece un entorno práctico y tranquilo para disfrutar de la gastronomía mediterránea y del día a día sin mezclar olores y ruidos con el resto del salón. Es el lugar donde se preparan desayunos ligeros con fruta fresca, tostadas y café, comidas con pescados de la lonja de Torrevieja y cenas sencillas después de un día intenso de sol y mar.